"Un hombre es lo que él piensa todo el día."
Ralph Emerson
Ubicado entre el borde del océano y la selva tropical, Palmaïa se asienta sobre una tierra mítica. Un territorio donde aún existen vestigios de antiguos sitios sagrados mayas, fuera de la vista pública. Una tierra que ha permanecido en gran medida intacta. Un lugar que calma y serena de inmediato. La energía que se siente aquí es innegable y palpable. Se percibe desde el primer instante en que atraviesas el portal que te transporta del mundo exterior a la seguridad y el silencio de la selva que es el hogar de Palmaïa.
Operamos desde la convicción de que debemos hacer todo lo posible por respetar la singularidad de este lugar. La naturaleza está en todas partes, y creemos firmemente que nuestro espíritu sana con la alegría que ella brinda. Por eso elegimos vivir en armonía con la expansión constante de la selva, podando aquí, recortando allá, siempre conscientes de nuestro lugar para intervenir lo menos posible y permitir que la naturaleza siga su curso. De ahí nace la decisión consciente de construir el resort hacia arriba y no hacia afuera, preservando la mayor cantidad posible de tierra sagrada y paisaje natural.
Al subir desde la playa, la selva actúa como protectora frente al viento, la lluvia y el mundo exterior. Justo en la primera línea de la selva se alzan siete edificios que se erigen como centinelas, resguardando el diverso ecosistema que se extiende más allá. Al pasar entre ellos, ingresas a un mundo más fresco y resguardado, que despierta la curiosidad e invita a explorar y descubrir. Senderos ondulantes serpentean entre árboles, plantas y rocas, y conducen a plataformas tranquilas de yoga, cenotes serenos y templos de spa dedicados a la sanación. Un túnel de madera entretejida conecta tu habitación con la playa, mientras pasarelas elevadas recorren la vegetación formando un dosel protector sobre tu cabeza en el camino hacia un restaurante, una clase de arte o una sesión de sanación.
Nuestra selva y el océano que se extiende más allá esconden muchos secretos y funcionan como hogar y refugio para todo tipo de plantas y animales. Palmeras, taros gigantes y agaves salpican el paisaje, sostenidos por una selva densa que se siente salvaje y, a la vez, amable. Los animales terrestres están presentes en todas partes. Desde los sereques, roedores entrañables y nada tímidos, y los coatíes de colas anilladas, hasta monos araña, iguanas y armadillos. Es un lugar para sentarse y disfrutar del espectáculo. Bandadas y colonias de aves como fragatas, garzas azules, y también loros, cucos y tucanes comparten el agua, la selva y el aire con mariposas, libélulas y luciérnagas. Cerca de la orilla, tortugas marinas y cangrejos habitan el borde de la playa, mientras que meros, marlines, peces vela y peces loro se cuentan entre las especies que llaman hogar a las profundidades del océano.
La energía de Palmaïa te calma de inmediato, silencia el mundo exterior y te lleva a un espacio donde lo único que importa es la experiencia que se despliega frente a ti. Es difícil explicar exactamente por qué te sientes como te sientes cuando estás aquí. Centrado. En paz. Feliz. Tal vez sea porque, al igual que la naturaleza misma, muchas cosas en Palmaïa se sienten naturales, espontáneas y fluidas, como si el resort siempre te hubiera estado llamando y tú siempre hubieras estado destinado a llegar aquí.
AïA representa la voz interior que nos conecta con la Madre Naturaleza. Con una mano protege el último pedazo de tierra virgen que queda, junto con la energía positiva de la Tierra, representada por un gran cuarzo. Con la otra, extiende una invitación a formar parte de la conciencia colectiva del universo.
Inspirado en los antiguos calendarios solares, se asemeja a antiguos lugares astronómicos y ceremoniales.
El paso de un estado a otro simboliza la transformación del yo en una nueva realidad.
Una estructura que honra las líneas naturales de vegetación entre dunas de arena. Inspirada en esos ingredientes místicos con propiedades curativas casi mágicas atribuidas a la antigua medicina chamánica.
Como su nombre indica, es el punto de encuentro de la tribu para iniciar el trabajo interior en la comunidad.
El término "cenote" procede de la palabra maya "dzonot", que significa abismo. Más allá de ser fuentes vitales de vida, los cenotes son centros que proporcionan agua y biodiversidad, y tienen un significado cultural como entradas al "otro mundo" o "inframundo" para los antepasados. Sirven como focos de comunión y culto a las divinidades.
AïA representa la voz interior que nos conecta con la Madre Naturaleza. Con una mano protege el último pedazo de tierra virgen que queda, junto con la energía positiva de la Tierra, representada por un gran cuarzo. Con la otra, extiende una invitación a formar parte de la conciencia colectiva del universo.
Inspirado en los antiguos calendarios solares, se asemeja a antiguos lugares astronómicos y ceremoniales.
El paso de un estado a otro simboliza la transformación del yo en una nueva realidad.
Una estructura que honra las líneas naturales de vegetación entre dunas de arena. Inspirada en esos ingredientes místicos con propiedades curativas casi mágicas atribuidas a la antigua medicina chamánica.
Como su nombre indica, es el punto de encuentro de la tribu para iniciar el trabajo interior en la comunidad.
El término "cenote" procede de la palabra maya "dzonot", que significa abismo. Más allá de ser fuentes vitales de vida, los cenotes son centros que proporcionan agua y biodiversidad, y tienen un significado cultural como entradas al "otro mundo" o "inframundo" para los antepasados. Sirven como focos de comunión y culto a las divinidades.
Palmaïa está situado en el punto más al sur de Playa del Carmen, rodeado de 400 hectáreas de selva virgen. Lo suficientemente cerca como para estar a 45 minutos en coche del aeropuerto de Cancún, pero lo suficientemente lejos como para sentirse privado y aislado. No hay carreteras ni calles a Palmaïa, por lo que la única forma de acceder es a través de otro complejo turístico vecino. Este sistema permite una doble capa de seguridad, ya que hay que entrar en una urbanización privada y luego cruzar un complejo turístico en carro de golf para entrar en Palmaïa.
Palmaïa - The House of AïA. P.º Xaman - Ha, Playacar, 77710 Playa del Carmen, Q.R. Mexico. Ver direcciones 2024 - All images and designs appear with permission from their copyright holders. All Rights reserved.